lunes, 31 de marzo de 2014

Pongamos la primera semilla, y algún día obtendremos un hermoso árbol...


¡Qué lindo es ver a un niño o niña cuidar de las plantas o de animales! ¿Quién no ha pensado eso alguna vez? Buenas queridos lectores y lectoras. Hoy nuestro post se centrará en una breve reflexión sobre la importancia de ver a los niños cuidar nuestro mundo. Ese gran regalo que se nos ha dado y que muchas veces no solemos apreciar como deberíamos. 


La viva experiencia nos muestra que los niños cuando les despiertas la inquietud por cuidar a un ser vivo se desviven por él con más intensidad que un adulto, pero lo realmente interesante es que cuando lo están haciendo les ves en sus caras la iluminación de saber que están contribuyendo al crecimiento de una vida.

Cuando les enseñamos a los niños la importancia que tiene la naturaleza, los llevamos a un huerto y les damos la manguera para que rieguen, el menor siente que tiene un hueco entre los adultos y se siente útil e importante. Además, aprende a valorar la vida con sus tiempos y sus procesos, pues vivimos en tiempos de una velocidad poco natural, sin embargo en la naturaleza las cosas no funcionan así y de esta manera el niño aterriza en una realidad natural. 

Aprende de la importancia de cuidar nuestros suelos y nuestra naturaleza, pues de ella depende nuestra alimentación sana y nosotros tenemos mucho para enriquecer a la naturaleza de forma sostenible. Los niños que tienen contacto con la madre naturaleza, con el crecimiento de los alimentos son conscientes de que estos no provienen de un supermercado si no que salen de la tierra, y a su vez estos niños han despertado una sensibilidad que el cemento ha ido enterrando o adormeciendo.

Queremos finalizar este post con una frase que nos ha llamado la atención, por lo bella y mágica que es: "La vida es fascinante, sólo hay que mirarla a través de las gafas correctas". 

No hay comentarios:

Publicar un comentario